jueves, 11 de junio de 2015

Gerson Costa, el iniciador del arte plástico picotero

Por Dairo Barriosnuevo*


Gerson Costa

Gerson Costa es un barranquillero que nace el 14 de octubre de 1947, alcanzó a estudiar la primaria. A la edad de 14 años, inició su larga carrera como publicista y lo hizo pintando letreros en los camiones cisternas, precisamente, aquellos que distribuían el agua en los barrios de invasión, al sur y a las afueras de la ciudad de Barranquilla.


Con el paso de los días, pintaba las placas de las rutas de los buses, más tarde ambientaba su interior, a los costados del techo, acuérdese de los sencillos y primitivos paisajes, incluso, hasta decoraba las cajas de las monedas en la cabina del conductor. Gerson se especializo en pintar y decorar buses por dentro y por fuera, realizando los letreros a las líneas de los buses de Trasatlántico, Loma Fresca, Transurbar, Trandíaz, Sobusa, entre otras. Posteriormente, abarcó los coloridos buses de la ruta oriental que cubren los pueblos a orillas del río Magdalena y que aún hoy, se estacionan en la plaza del Boliche en el mercado de Barranquilla.

El Isleño

Paso del período artesanal de la brocha y el pincel a la pintura de soplete, en actualidad la técnica que se impone son acrílicos adhesivos. Gerson hacía parte de una cuadrilla de pintores y colegas de oficio, por ejemplo: Gered Pinturita, Cesar Reyes, Édison Morales (Edimor), Ortiz, Olarte, son algunos de ellos. Claro, así como estos había otros grupos con los que se disputaban la plaza de una manera feroz. Después de cada uno de estos trabajos, bellamente acabados, debajo de la firma, estos artistas, a la manera de un jingle picotero, dejaban jocosas frases que decía: ¿Mamando? ¡Jódete! ¡Sin Tanto Bla Bla! ¡Cópiate Copión! ¡Tú Papá! ¡The Best!, ¡El Original¡ etc.


Gerson también pinto y todavía lo sigue haciendo, publicidad a pequeña escala o al detal, me refiero a los letreros de los almacenes, restaurantes, ferreterías, droguerías, misceláneas, panaderías, peluquerías, bares, cantinas, casetas, estaderos, refresquerías y un sinnúmero de negocios de la economía formal e informal, su firma permanecía plasmada por toda la ciudad.


El Gran Pijuán de Luis Eljaiek 

Cuenta Gerson, que la primera persona en pintar un picó fue un señor de Cartagena llamado Máximo Forero (QEPD), cuya firma fue la de “Max Forero,” pinto el bafle del picó “El Perro” de Cartagena, de propiedad de Jesús María Villalobos. Max Forero era un pintor de galería y vivía del arte, se la pasaba ocupado produciendo cuadros por contrato para los hoteles de Cartagena.   


Jesús María Villalobos (QEPD) propietario del picó El Perro

Cuenta Gerson, que la primera persona en pintar un picó fue un señor de Cartagena llamado Máximo Forero (QEPD), cuya firma siempre fue la de “Max Forero,” pinto el bafle del picó “El Perro” de Cartagena, de propiedad de Jesús María Villalobos.


El Solista de Octavio Jinete

Después de que Max Forero pintara aquel bafle, los barranquilleros se reían, consideraban que eso era una corronchada cartagenera. Con el paso de los días, esta modalidad de pintar los alto parlantes, se extendió tan rápido, como una mala noticia, y es entonces, cuando aparece Gerson Costa, el cual incursionó pintando un picó llamado “El Niño Alex” al que más tarde se llamara “El Bronx” del señor Luis Eljaiek, luego “El Rojo” de Álvaro Reyes, “El Concorde” del japonés Tony Wong, luego “El Sibanicú” de Cristóbal Ruiz, “El Timbalero” de Víctor Alemán (QEPD), “El Isleño” de Luis Carlos Cantillo, “El Solista” de Octavio Jinete (QEPD) y muchos más.

El Diamante de Cartagena

Para finales de la década de los 60, Gerson, llego a ser un pintor tan popular que le permitió ser el dueño absoluto de la plaza picotera en Barranquilla. Fue tanta la demanda de su trabajo, que le tocó llamar como ayudante a Belisario De La Matta “Belimastth” (QEPD). Inicialmente trabajaron en sociedad. Mientras Gerson realizaba las letras, y los emblemas picoteros, Belimastth se encargaba de la imagen principal de los bafles.

El Gran Pijuán 

Gerson en su pintura, siempre fue rígido, limitado, copista, apoyado en referencias fotográficas de las portadas de los discos y revistas, en sus trabajos siempre destacaba la imagen principal en un solo plano, como recortada por la técnica de la plantilla y sin fondo, mientras que Belimastth, siempre fue más lírico y espontaneo, el cual comenzó a tener sus propios contratos y empezó a ser un reconocido pintor en el medio picotero. Guardando las proporciones, llego a ser como el Miguel Ángel Buonarroti dentro de este contexto pictórico local.

Belisario De La Matta Belimastth (QEPD)

Gerson dice, que a Belimásth se le subió la popularidad a la cabeza, llegó a creerse el mejor pintor del mundo, la emprendió contra él en una serie de comentarios desconsiderados e irrespetuosos, de igual manera contra otros colegas del momento, como en el caso de Edimor y Alsanders.

Gerson y Gabriel Llerena (Pastrana)

El Trabajo más célebre de Gerson fue “El Gran Pijuán,” el cual consiste, en el retrato de un enigmático personaje, elegantemente vestido y sentado en una silla de mimbre. La inquietud que naturalmente, produjo esta pintura, en todo espectador que lo viera u observara, era saber ¿de quién se trataba este personaje?

El supuesto retrato de Luis Eljaieck

El popular retrato dio mucho de qué hablar y hasta de especular, incluso, un cronista de la revista Diners: Juan Pérez López, hizo un parangón muy simpático, le encontró parecido al personaje con el propietario del picó Luis Eljaiek en la crónica “Los Picó de Barranquilla.” 1

Finalmente, se trataba de la contraportada del disco de salsa donde viene el éxito verbenero llamado "La Maestranza" cuyo retrato  era del músico portorriqueño "Jose Juan Piñero Gonzales," creador del llamado Sexteto Pijuan en la década de los 60.


Foto de la contraportada de Jose Juan Piñero Gonzales

“ISC: Usted sabía, que en Colombia existe una ciudad que es Barranquilla, donde la historia de su sexteto aún persiste en la salud musical del melómano local, cabe agregar que en las verbenas de sus populares carnavales, era una leyenda, ver y oír un aparato musical de dimensiones extravagantes, que tenía en su híper parlante la fotografía de uno de sus álbumes. Esos aparatos –ya son muchos- los denominan pickup, pero ese en particular lo bautizaron con el nombre sugestivo de “El Gran Pijuán

Pijuán: yo tengo una simpatía particular por el público colombiano. Nunca tuve la oportunidad de tocar frente de ellos, pero agradezco en su medida justa, de que por tantos años hayan estado atentos a mi trabajo musical y en verdad es una deuda de gratitud que tengo con ellos y si esta entrevista llega a oídos del público colombiano, aprovecho la oportunidad de parte de este servidor, para expresarles, que reciban muestras de genuino agradecimiento, por ser una fanaticada tan consecuente, leal, conocedora y de mucho respeto; de hecho me emociona y me llena de orgullo.” 2

Gerson Costa, en actualidad, es todavía uno, de los pocos pintores activos, que está en la jugada, batallando, dedicado a pintar los hermosos y maravillosos objeto arte llamados picós, al lado de Alberto Cuesta Rodriguez (Alcúr), Samuel Pacheco (El Zurdo) Alexander Lugo (Alsanders) y por supuesto, el más importante de todos, el maestro William Gutierrez.
   


Notas Bibliográficas:

1.   Pérez López, Juan: Los picós de Barranuilla; Revista Diners, febrero de 1983.

2.   Sanchez, Israel, Seda, Ian: La importancia de llamarse Pijuán:  http://www.herencialatina.com/Pijuan/Pijuan.htm, edición diciembre de 2006.

3.   Fotos de la revista Diners, Blog Herencia Latina, Donaldo Donado Viloria, Blog Africolombia y Fukafra, Salsa Picotera Vol. 1.


*Artista plástico e investigador cultural.

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